El aire fresco y salado de San Francisco siempre me ha seducido, esa brisa que trae consigo el rumor del Pacífico y el graznido de las gaviotas. Pero fue en mi última visita, en el corazón bullicioso de Fisherman's Wharf , donde encontré una experiencia que desafió por completo mi percepción, una aventura que me hizo reír a carcajadas y dudar de mis propios ojos. Recuerdo el sol de la mañana filtrándose por las calles, las panaderías de Boudin desprendiendo ese aroma inconfundible a masa madre, y de repente, allí estaba: el Museo de Ilusiones 3D . Entrar fue como cruzar un umbral hacia otro mundo, un universo de fantasía donde la realidad era solo una sugerencia y cada esquina prometía una nueva carcajada, un asombro renovado y, por supuesto, la foto perfecta. Es de esos lugares que te recuerdan que la vida está llena de magia, si sabes dónde buscarla. El Arte de Engañar al Ojo: Un Contexto Innovador en la Bahía San Francisco, esa urbe de colinas empinadas y vistas cinematográfic...
De Madrid a USA
Un viaje por el nuevo mundo y el viejo mundo.