Hay lugares que te abrazan apenas llegas, y Aracena es uno de ellos. Recuerdo la primera vez que mis pulmones se llenaron del aire fresco y limpio de la Sierra, mezclado con ese inconfundible aroma a encina y, sí, a jamón ibérico curado . Era un atardecer de otoño, y las casas encaladas del pueblo brillaban con un fulgor dorado bajo la atenta mirada de su castillo. Me sentí instantáneamente conectada a esa tierra, a esa Andalucía de interior que a menudo pasa desapercibida, pero que guarda tesoros inigualables. Aracena no es solo un destino; es una experiencia que se saborea, se respira y se siente en cada rincón, desde las profundidades de sus cuevas hasta las cumbres de sus dehesas . Un Eco de Historia y Tradición Bajo el Castillo Aracena, capital de su comarca homónima en la provincia de Huelva, es una localidad cuya historia se remonta a la Edad del Cobre. Imaginen, miles de años de huellas humanas. Los romanos, atraídos por la riqueza mineral de la zona, dejaron su impr...
De Madrid a USA
Un viaje por el nuevo mundo y el viejo mundo.