El aire en Icod de los Vinos tiene un aroma particular, una mezcla sutil de humedad del Atlántico, tierra volcánica fértil y, si uno se concentra, un leve matiz a vino. Recuerdo la primera vez que caminé por sus calles empedradas, después de descender la sinuosa TF-5, y me sentí inmediatamente envuelto por una atmósfera diferente a la del sur turístico. Era un abrazo fresco y genuino, prometedor de historias y descubrimientos lejos del bullicio. El verde intenso de la vegetación contrastaba con el azul profundo del cielo y el mar, y en el horizonte, la silueta imponente del Teide vigilaba en silencio. Aquí, cada rincón parece susurrar leyendas, desde las casas señoriales con balcones canarios hasta la presencia majestuosa del Drago Milenario. Un Pasado con Sabor a Vino: Historia y Cultura de Icod Icod de los Vinos, como su propio nombre indica, está intrínsecamente ligado al elixir de la vid. Este rincón del norte de Tenerife, en las Islas Canarias, lleva en su ADN la herencia vitiv...
De Madrid a USA
Un viaje por el nuevo mundo y el viejo mundo.